Trabajadores atrapados. La mina de Sinaloa
- Katrin Rayarram

- 14 nov 2024
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 30 dic 2024

Para eso está la literatura y el buen periodismo, para contar aquello que los grandes encabezados y sus artículos con minúscula información repetitiva no nos cuentan en los medios de comunicación hegemónicos. La literatura hablaría, contaría la respuesta a algunas preguntas como: ¿Por qué un grupo de mineros y un maquinista entrarían a una mina que lleva más de diez años inactiva en Sinaloa? A ver, estaban buscando plata. Arriesgaron su vida en un espacio exprimido y abandonado para buscar plata. Dos perdieron la vida buscando plata.
La literatura y el buen periodismo pondrían alta relevancia al por qué uno, dos, cinco, ¡siete hombres! elegirían arriesgar la vida en una mina abandonada.

El periodismo sensacionalista sólo nos cuenta la tragedia, le pone nombres por requisito de referencia, no porque nos muestre el rostro o la verdadera historia de los cuerpos encontrados. No. Lo importante es escuchar sobre la tragedia, «que la gente nos siga leyendo online o de forma impresa, porque ganamos unos pesos con cada anuncio clickado y con cada revista y periódico comprado. Así que lo relevante será qué, cuándo y cómo, jamás el porqué. Eso, en cambio, no conviene explorarlo, pues acusaría a la estructura misma del organismo social que nos alimenta. No, no, eso no es relevante, el porqué un hombre, siete hombres perderían la vida buscando plata. Sólo hablemos de los cuerpos y de cuánto trabaja protección civil para sacarlos del hoyo excarvado y explotado por un ricachón hace diez años».
Bueno, no alcanzo a hacer literatura de esto, pero mínimo alcanzo a preguntarme el porqué... y entonces estoy obligada a hacer literatura.
14/11/2024





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